DUELE EL RESULTADO PERO ILUSIONA EL JUEGO

DUELE EL RESULTADO PERO ILUSIONA EL JUEGO

Los primeros 45 minutos de esta noche fueron tal vez los mejores de Vélez en el último año. Después de los primeros minutos donde Atlético Tucumán apretó y permitió que Rigamonti nos recordara lo buen arquero que es, el equipo de Omar comenzó a manejar la pelota con joven sapiencia de Nicolás Domínguez que empezó a mover la pelota y a hacer jugar a sus compañeros, encontró en Matías Vargas el socio ideal y en ese primer tiempo Vélez convirtió a Lucchetti en figura ya que el arquero tapo 5 situaciones claras de gol.

En el arranque del segundo la suerte parecía caer definitivamente del lado de Vélez cuando Domínguez fue derribado en el área y Tello marco penal que lamentablemente fue malogrado  por el Monito Vargas que le pego muy mal.

A los pocos minutos Cabral cometió una falta y recibió la segunda amarilla (había sido amonestado luego del penal malogrado), nuevamente la suerte parecía sonreírle al Fortín pero a los 21 minutos, nuevamente entendimos que el fútbol no entiende de justicia y tras alguna distracción en las marcas y una buena maniobra individual de Fabio Álvarez le permitió poner en ventaja al conjunto tucumano en la segunda llegada del partido.

A partir de ahí Vélez se desordeno, perdió esa prolijidad para manejar el balón y De Felippe decidió quemar las naves (ya habían ingresado Cristaldo  y Alvarenga en reemplazo de Romero y Cubero) y mando a la cancha a Lucas Robertone para darle más volumen de juego y que Domínguez y Vargas encontraran un socio para generar juego.

Pero ya era tarde y el arco tucumano se había transformado en un bastión inexpugnable por la actuación enorme de Lucchetti que tapo 9 pelotas de gol. Es cierto, hubo falencias de Vélez como por ejemplo los cambios que no pudieron darle explosión al equipo pero a pesar de la tristeza del resultado queda el reconocimiento que ese es el camino a transitar.

Juan Pablo Muzzio

juanpablo@somosvelez.com.ar

@jpmuzzio72

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