DESPEDAZADO POR MIL PARTES

DESPEDAZADO POR MIL PARTES

“Siempre declaramos que Somos Vélez es abierto a los hinchas, hoy un amigo de la casa nos acerca una opinión que queremos compartir con ustedes”

Decidí hace un tiempo alejarme de la pluma, de mis crónicas sobre la actualidad fortinera. Fue una decisión personal, muy mía. A veces, es mejor llamarse a silencio cuando uno no sabe que decir. Agradezco a este medio por permitirme expresar lo que siento en este momento, el más penoso que mis 33 años de seguir a Vélez por todo el continente recuerden. El título de la nota es elocuente: los hinchas estamos despedazados por mil partes, Vélez también.

Decidí padecer la situación en privado, con mi cuota paga y mi abono en la sur, sufriéndolo en soledad, tratando de contener la ira y el dolor. Es un momento donde cada palabra y cada sentir hieren susceptibilidades y genera una escalada de enfrentamientos a todo nivel en el Mundo Vélez Sarsfield. Estamos perdiendo una batalla, después de conocer la gloria en casi todas las últimas contiendas de nuestra historia. El gran condicionante es, que caer en esta lucha puede significar la muerte en vida futbolística. Siempre entendiendo que el fútbol es lo más importante de las cosas menos importantes claro. Pero, nuestra pasión y amor por la V azulada supera estas reflexiones racionales: no quiero irme a la B. Me niego a aceptarlo, me rehúso a sufrir ese dolor. Lo he vivido de cerca con amigos de River e Independiente, no de esos simpatizantes televisivos sin sentimientos. Me refiero a los que están siempre en cualquier lugar, los que lo viven a flor de piel y ni duermen pensando en que llegue el domingo para ir a la cancha. Créanme compañeros de tribuna que es la sensación más horrible que se puede experimentar.

Ahora bien, es claro que todavía falta una eternidad y que son muchos los puntos por jugarse, que nadie quiere que el Fortín caiga en desgracia. Todos sabemos que el club atraviesa un momento de terapia intensiva desde todo aspecto. Algunos veníamos avizorando esta situación desde hace tiempo. Otros recién ahora, entran en el campo de la preocupación y desesperación. ¿Importa quién fue el visionario y quien el negador? Claro que no. Si seguimos perdiendo puntos y tiempo en pujas por ver quién tiene la razón, estamos perdidos. El panorama cada domingo en el Templo es insoportable. Afloran lágrimas, insultos, la negación, agresividad, desesperación; todo un combo letal de emociones lógicas para lo que se vive. El hincha de a pie, el que no está en la cocción del pastel y solo se dedica a dar la vida por esta gloriosa camiseta no sabe para donde correr o a quien responsabilizar. Hay cánticos contra los jugadores, dirigentes, ciertos grupos o el DT de turno sea quien sea. Una confusión total que solo ennegrece el futuro mas y mas. No hay reacción, ni desde lo futbolístico, ni de la actitud, vergüenza deportiva y dignidad.

Tengo mucho miedo, me cuesta dormir, me cuesta escuchar a cada amigo, a cada compañero de trabajo y conocido abriendo la herida cuando le preguntan, desde su desconocimiento por ser de otros clubes, como Vélez ha llegado a esta situación. No lo sé, seguro fueron malas decisiones desde hace tiempo, malas incorporaciones, deficiencias de todo tipo pero, eso ya no me importa tanto. Quiero dejar de mirar los promedios, quiero dejar de pedir que San Lorenzo le gane a Huracán o ver con temor un partido de Quilmes…no nos merecemos esto, se los ruego a los responsables de dar el golpe de timón, hagan lo que sea, no quiero jugar el Nacional B.

A los hinchas como yo, les pido que no abandonen, que sigamos haciéndonos escuchar, que acompañemos el momento, cada uno expresándose como quiera y con sus pensamientos pero uniéndonos con un fin común: Vélez es muy grande, es amor, es de lo más preciado que tenemos en nuestras vidas y no puede descender. Habrá tiempo para ajusticiar responsables y sentarlos en el banquillo de los acusados. Hoy se amerita otra actitud. Dejemos de matarnos entre nosotros porque hay muchas hienas esperando la carroña de un Vélez destrozado para devorarlo y hacerlo desaparecer. Estamos despedazados por mil partes, al filo del abismo, hagámonos cargo y cada uno desde nuestro lugar, exijamos, cambiemos, luchemos y sobrevivamos a este naufragio…

Patricio Mahon

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