CONCRETAR ANTES QUE MERECER

En el fútbol hay una ley primordial que sin importar la generación o la época de juego, siempre se saca a relucir y es la de ‘los goles no se merecen, se hacen’; éste fue el caso de Vélez durante la noche de ayer en Sarandí. Leyendo ayer en Twitter luego del encuentro, además de la bronca entendible de la gente por no poder llevarnos algo más del Viaducto, encontré algo justo en menos de 140 caracteres que relataba lo siguiente: “Muchas ganas, poco fútbol y menos eficacia”, especificando exactamente lo que fueron los 90 minutos. Una parte del partido se pierde en el primer tiempo, con buenos desbordes de Toledo por la banda izquierda y un buen partido de Correa pero la profundidad nunca llegó, Vélez no se animó a patear al arco y tiraba centros bombeados que siempre iban a las manos del 1. Ya el segundo tiempo fue otra cosa, la actitud por ir a buscar el empate se veía reflejada en las chances claras que Vélez tuvo para definir pero no solamente se encontró con un Pellegrino en una buena noche, sino que también se encontró con un Pavone que no estuvo fino a la hora de definir y la suerte que no estuvo de nuestro lado. En fin, ahora no queda más que aprender de los errores, cambiar el chip y pensar en Belgrano de Córdoba, próximo rival y una parada brava en éste torneo tan importante para nosotros, ahí si no se puede perdonar una sola jugada.

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