CAMBIO CANTADO

Álvaro Barreal participó en menos de la mitad de los partidos, sin embargo su rendimiento fue cada vez mejor y desde el inicio de la temporada le ganó el puesto a Guido Mainero, quien llegaba para luchar por un lugar entre los titulares.

Otro de los chicos del nuevo milenio que firmó su primer contrato e hizo su primera pretemporada en junio del año pasado creció a pasos agigantados hasta finalizar la temporada cerca de darle el pase a Vélez a la semi final de la Copa de la Superliga ante Boca. Si bien sólo fue titular en el partido de Copa Argentina, en el que tuvo uno de los pocos rendimientos aceptables del equipo aquella tarde, ingresó en 10 partidos de la Superliga y en los dos del cruce ante Boca por la Copa sumando un total de 333 minutos de juego.

Sumó un gol, el descuento ante River pero a medida que pasan los partidos muestra una mayor presencia en el área rival. Dejó de ser el clásico wing, que sólo desborda y tira el centro para agregar diagonales al área, remates de media distancia y buen juego asociado. Sin duda su mejor socio es Thiago Almada, entre ambos provocan ese cambio de ritmo y rebeldía que el equipo necesita cuando un partido no se abre.

El zurdo, que tiene la capacidad de jugar tanto por derecha como por izquierda, agregó al desequilibrio en el mano a mano una interesante capacidad de llegada al arco rival y la responsabilidad en la marca que Heinze le pide a sus extremos. Otra joyita de las inferiores que con sólo 18 años empieza a pedir minutos en la primera del Fortín.

 

Foto @Velez

 

Alejandro Germino

@alegermino