AMERICA RENDIDA A LOS PIES DEL FORTIN

América rendida a los pies del Fortín.

Hace 23 años Vélez se consagraba campeón por primera vez de la Copa Libertadores, tras vencer por penales 5 a 3 al San Pablo de Brasil en la final. Hoy el recuerdo se contrapone con una realidad muy distinta, pero que no será eterna si se recurren a las bases que llevaron al club al éxito.

“31/8/1994”, una fecha que quedará guardada en los libros de la historia del fútbol, como en la noche que un equipo de barrio se hizo gigante y contra todos los pronósticos -claramente de los rivales- derrotó a un poderoso de Sudamérica como lo es el Sao Pablo.

Vélez arruinó una fiesta que sin haberse jugado el partido ya daban por sentada en los medios brasileros. Además, el Fortín no sólo corto una racha de 8 años sin campeones argentinos en la Copa Libertadores  -el último había sido River en el 86- sino también le quitó la posibilidad de ser tricampeón al equipo de Telé Santana.

Si bien, no le fue fácil conseguir dicho logro porque la llave resultó muy reñida  -1 a 0 en la ida y 0-1 en la vuelta-, en la serie aparecieron los factores claves de aquel equipo de Carlitos Bianchi: hombría, técnica, tranquilidad, compañerismo, amor propio y sobre todo amor a la camiseta que vestían y defendían en pos de un objetivo en común, ganar la Copa y marcar la historia fortinera como lo hicieron.

La muralla de José Luis Chilavert en los penales y la ejecución convertida por Tito Pompei son una muestra clara de lo mencionado antes. Asimismo, el suspenso del tiro desde los 12 pasos, sin dudas fue uno de los momentos más desesperantes para aquellos 3000 hinchas velezanos que se acercaron al Morumbi. Pero, el desahogo después de que la pelota toco la red será uno de los sentimientos más hermosos para todo el pueblo fortinero, incluso a los que les tocó verlo por videos años más tarde.

Hoy el club transita una situación muy diferente, que las generaciones posteriores nunca habían vivido, más allá de malos campeonatos, lo que produjo una gran intolerancia de parte del pueblo velezano por la historia de la institución y lo obtenido posteriormente a esa copa del 94. Vélez debe volver a esas bases que lo llevó a la cima del continente y luego del mundo; los egos deben dejarse de aún lado y empezar a pensar en el bienestar del club.

Estas fechas tienen que servir como lección para no sólo resaltar la grandeza de Vélez Sarsfield, sino también para que no vuelva a ocurrir esta realidad y recordar lo hecho por los 11 leones de Carlitos aquella “Noche en Brasil, cuando dimos la vuelta en el Morumbi”.

Juan Manuel Meza

@MezaJM12

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