AL GRAN LOCO FORTINERO, SALUD! (Primera parte)

Este tweet de Mauro Palacios me hizo eyectar al recuerdo de ese pibe de 10 años que sin entender mucho de fútbol terminó enamorado de un sistema de juego, de un tipo con principios y convicciones y que lo sigue en cada paso que da y que dará disfrutando todo lo que haga y diga.

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No es del riñon velezano como nuestro querido Carlitos, no es hincha de Velez como el Tigre pero este Loco, tan genial y tan magnánimo tiene un lugar de inmensa aceptación dentro del alma y el corazón de todos y cada uno de los Fortineros aun sin haber tenido nada que ver con Vélez hasta el momento en que fue ese monstruo, en el sentido que los argentinos le damos a esta palabra para hablar de una persona que es genialidad pura, que cambió la mente de todo un equipo consolidado con un cierto esquema y estilo de juego.

Si todavía no se dieron cuenta de quien estoy hablando no entiendo el porqué, esta Editorial está dedicada a quien mejor identifica lo que es el fútbol para mí. Y es que Marcelo Bielsa caló tan profundo en el hincha velezano que no solo es una persona que tuvo un gran paso por Vélez sino que es un ídolo fortinero, de esos que nos encantaría siempre volver a ver defendiendo los colores del Club aunque sea desde el banco de suplentes.

Y es que Bielsa, al menos para mí y para muchos compañeros y amigos de tribuna, representa todos los valores, todos los sentimientos y la pasión, esa pasión que tanto pedimos en los que corren con nosotros dentro de la cancha vistiendo esa hermosa camiseta que es la de Velez.

Bielsa llegó a mitad del ’97 tras una salida intempestiva de Osvaldo Piazza que mucho no se entendía, un DT campeón, con un juego exquisito y una gran aceptación dejaba la dirección técnica de su maquinita, de su equipazo, ese equipo que brilló en la Supercopa ’96. Pocas, aunque intensas y determinantes desde aspectos técnicos, de recursos y de infraestructuras, fueron las reuniones necesarias para que El Loco se ponga de cuclillas en el banco de suplentes de Vélez. Cuentan que Gámez, presidente en aquel entonces, quedó completamente deslumbrado con la claridad técnica, conceptual y humana, algo que a todos nos pasaría luego de su paso por Av. Juan B. Justo al 9200.

El primer entrenamiento de Bielsa en Vélez comenzó con una frase contundente: “Buen día. Vamos a la cancha”. La planificación de los entrenamientos se realizaba acorde al calendario que Vélez tendría entre el campeonato y la Copa lo cual fue acordado con Gabriel Macaya.

El debut en el ámbito local del equipo de Bielsa fue ante Gimnasia y Vélez se impuso por 2 a 1 con goles de Camps y Pellegrino, la contracara fue el debut en la Supercopa donde Velez perdió con San Pablo por 5 a 1 en Brasil lo cual marcó el camino en la competencia internacional (Vélez quedó eliminado en Primera Ronda).

El punto de partida para esta nueva etapa, tras la derrota por la Supercopa, fue esta frase: “Acá comienza una nueva etapa. Uds están acostumbrados a ganar y jugar bien. Así que lo único que deben hacer es demostrarlo”.

La idea de juego era Bielsística pura: presión para recuperar la pelota, movimientos y opciones de pase cuando se tenía el balón, orden defensivo y múltiples opciones de ataque con rotación y desbordes. A pesar que el sistema de juego y de entrenamiento no era el mismo, el DT buscaba iniciar el diálogo con sus dirigidos a lo largo de los entrenamientos. En palabras de nuestro actual DT Christian Bassedas: “Tenerlo a Bielsa era como ir a la Universidad”, esto demuestra lo que Bielsa representó en todos aquellos que tuvieron contacto con él, por lo escuchado en diversas entrevistas Marcelo Gómez y Julio C. Falcioni nos dijeron cosas similares.

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A lo largo del Torneo Apertura el equipo alterno más buenas que malas como aquel 5 a 0 a Newell’s o goleadas ante Independiente y Rosario Central, teniendo como base las nuevas ideas que aportaba el DT y el hambre voraz por el éxito que el grupo mantenía de años anteriores. El torneo fue disputado por River de Enzo Francescoli y Boca de Diego Maradona que pelearon hasta el final el título. Vélez finalizó en cuarta posición dejando un sabor amargo pero que auguraba un buen futuro si se mantenía en camino andado. Bielsa fue crítico de esta situación de falta de constancia pero siendo consciente de las chances del equipo.

Anecdotas de este primer semestre son las vueltas al Polideportivo acompañado de Macaya, su constante interés en saber cómo se encontraba físicamente el plantel y sobre todo como estaba de su pierna el Turco Asad, jugador al que Bielsa quería entre sus dirigidos. El equipo concentraba en el Hotel Presidente (la Villa Olímpica aún no existía) y Bielsa acostumbraba salir a caminar en compañía de algún jugador que encuentre en el lobby del hotel y hablar sobre fútbol y sus intereses futbolísticos y en general. Con quien mejor interacción mantenía era con Mauricio Pellegrino quien procuraba incorporar diversos conceptos y, además, era una suerte de interlocutor entre el plantel y el entrenador ante ciertas rispideces que se generaban por las diferencias de concepto y trato al que venían acostumbrados y el que Bielsa buscaba plantear.

De este modo terminaba el primer semestre de Bielsa en el Mundo Velez y de Velez en el Mundo Bielsa, solo restan 6 meses de Bielsa en nuestra vida pero, a pesar de ser poco tiempo en la vida del Club, van a marcar a fuego a todo Velez.

Maxi Eze Pardo

@Maxi_Piojo

maxi@somosvelez.com.ar