ACIERTOS Y DESACIERTOS

ACIERTOS Y DESACIERTOS

Ya pasaron unas cuantas horas de la derrota de ayer. A vos que estás leyendo, déjame decirte que también me costó dormirme, y me levanté con demasiada bronca porque Vélez jugó un muy buen partido a pesar de arrancar perdiendo desde ‘el vestuario’ como se dice popularmente. Supo neutralizar al que, personalmente, me parece el equipo que mejor estuvo jugando últimamente en el torneo. El planteo táctico fue impecable y el funcionamiento del equipo es el que se busca: un equipo que presione, tenga la pelota y lastime ofensivamente.

La idea de juego está, y de a poco se va concretando, algunas piezas parecen estar correctamente ubicadas en su lugar y eso le da rodaje a lo que quiere ver el técnico. El inconveniente pasa por cosas que ya no tienen perdón en la situación que vive el club. Porque a pesar de que el arbitraje nos condicionó bastante (no digo que Losteau haya dirigido a favor de Racing teniendo en cuenta que hubo dos penales no cobrados y las expulsiones del Fortín fueron compensatorias de dichos fallos). Pero dos cosas fueron fundamentales a la hora de analizar la derrota: la poca capacidad futbolística de Brian Cufré y el “cambio táctico” de Gabriel Heinze sacando a Mauro Zárate luego de que Racing se ponga en ventaja nuevamente.

Lamentablemente, Brian Cufré jamás demostró condiciones para ser titular en la primera de Vélez, siendo bastante resistido por el hincha. El error absurdo e infantil de ayer fue la gota que rebalsó el vaso, intentando salir jugando y perdiendo la pelota dejando al equipo mal parado y con el gol de Racing sentenciando la historia. Luego fue expulsado injustamente, pero el error ya estaba consumado.

En cuanto al cambio de Mauro, creo que todo el público velezano y hasta gran parte del periodismo se pregunta: ¿cuál fue la razón para su salida, sabiendo que es la carta más fuerte a la hora de definir un partido? En sus declaraciones, Gabriel Heinze lo catalogó como un cambio táctico. Él es quien dirige y en teoría sabe lo que está haciendo, pero, así como reconocí anteriormente que el planteo fue impecable, en éste cambio erró feo. Simplemente porque Mauro Zárate tiene que jugar los 90 minutos. Puede que no le salgan las cosas pero con una gambeta y/o una definición es capaz de cambiar el resultado por sus enormes cualidades que viene demostrando desde su segunda vuelta al club.

Quizás un punto en Avellaneda luego de haberle ganado a River, hubiese sido una envión anímica aún más grande. Pero el resultado ya está puesto y el plantel tiene toda la semana para trabajar pensando en el próximo rival, Rosario Central. Los tres puntos son fundamentales para volver a creer sobre todo jugando como últimamente se viene haciendo.

Axel Civetta

axel@somosvelez.com.ar

@axeelcavs