A LO ESTUDIANTES

El Fortín derrotó al Pincha lejos de su estilo, sino más bien, jugando a la escuela del rival

¿Cuántas veces dijimos y oímos que «el Vélez de Heinze no sabe cerrar los partidos? ¿Cuántas veces leímos la conocida frase de Carlos Bianchi de «solo los imbéciles no cambian«? Parecería que el Mister, o algún miembro de su cuerpo técnico, anduviera leyendo las redes sociales. Increíblemente, el Fortín hizo su segunda victoria consecutiva en la Superliga jugando a lo que la gente pretendía.

Ni bien arrancó el partido, Vélez golpeó de entrada. Las imprecisiones de Estudiantes eran grandes y el Fortín aprovechó en un gran jugada a puro toque -parecida al último gol del partido frente a Newell’s- entre Romero, Janson (un taco exquisito) y Cufré para que Lucas Robertone convierta a los 5 minutos. El partido siguió y entre una muy buena asociación otra vez por la izquierda, Lucas Janson remató un tiro al travesaño. Hasta ese momento pintaba para goleada, como aquella en 2011. Sin embargo, el Fortín empezó a hacer un gran uso de Lucas Hoyos y de Fernando Gago parado como libero para las aperturas y terminó volcándose atrás. El Pincha, acompañado de su gente, levantó y obligó a que Vélez siga en esa tónica. En la segunda parte fue todo albirrojo directamente, convirtiendo al arquero fortinero en figura del partido.

Podemos decir que fue la peor victoria en la Era Heinze, y a su vez, una de las mejores. Lejos de su estilo de juego e identidad, donde también cabe destacar la ausencia de sus dos mediocampistas, Vélez ganó jugando a lo Estudiantes. ¿Qué significa todo esto? Si partimos de la base de la filosofía heinzista, fue un desastre. Pero sumó de a 3 ese desastre. Hay veces, que se necesita cambiar y en un partido clave por el campeonato a futuro, esta es una de las mejores victorias. Quizás, el Mister esté cambiando el chip y saliendo de su zona de confort, lo cual está perfecto. Con todo esto Vélez ya empieza, paso a paso claro está, a prenderse en la conversación de la lucha por el campeonato. Y recuerden, el campeón no será quién juegue mejor o tenga mayor posesión, si no quien saque más puntos. En una de esas, el Fortín puede ser todo eso, pero hay encuentros como este, donde solo importa una palabra: ganar.

Ramiro Boz

@ramiroboz