¿A DONDE VA LA SOMBRA DE LO QUE ERAS?

¿A DONDE VA LA SOMBRA DE LO QUE ERAS?

Hace unos años Ciro escribió esta frase que hoy me dispara a escribirte esto. Que hoy me hace enfrentarte a vos y preguntarte eso: ¿A dónde va la sombra de lo que eras?

¿Qué pasó Poroto? ¿En qué momento pasaste de símbolo a eterno discutido? ¿En qué momento dejaste de ser la leyenda viviente para ser alguien expuesto en todo momento a la protesta y al insulto?

Te hablo a vos Poroto porque sos el referente que todos queremos escuchar, sos el jugador que todos queremos ver dejando el alma como tanto nos acostumbraste, ¿o será que te cansaste de todo eso, o te dormiste en los laureles que te colgamos durante todos estos años?

Yo no me olvido que cuando apareciste en la Primera eras un voluntarioso, eras un pibe que se rompía el culo para poder estar a la par de los monstruos que compartían con vos el plantel, esos campeones de todo que te debieron haber inculcado el amor por la V Azulada.

Porque yo no pienso que nunca tuviste amor por el Fortín, de hecho, lo debés seguir teniendo, pero hay algo que está haciendo que se te note confundido, debe haber algo que haga que no se te note lo suficientemente metido y con la voluntad que siempre vimos en tu juego, tus ganas, tus huevos y garra.

No me olvido las veces que me infle de orgullo el pecho al ver como manchabas con tu sangre la camiseta, no me olvido las veces que te vi dejando todo por la V Azulada como te enseñaron a lo largo de la vida, como todos nosotros lo hicimos, hacemos y haremos.

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¿Pero qué pasa? ¿A dónde se fue ese Poroto? ¿A dónde se me fue ese capitán, ese emblema, esa leyenda? Siento que, como en una pareja, ya decidiste terminar la relación y estás haciendo el duelo durante el tramo final y se te nota ido, desinteresado mientras que nosotros estamos dando los últimos manotazos de ahogado por salvar esta relación, por lograr que ese ídolo que tenemos en el póster, ese ídolo de quien guardo la camiseta, que en algún partido uso y pude hacer firmar,  bajo 7 llaves como si fuese mi máximo tesoro y algo que va a formar parte de la herencia más exclusiva que pueda dejarle a mis hijos si los tengo o algún sobrino que seguramente haga hincha del Fortín.

Juro que extraño esos momentos, extraño esos partidos donde sabíamos que ibas a dejarlo todo por nuestros colores, por nuestra casaca; y, sinceramente, espero que si no te sentís del todo cómodo des ese paso al costado y aceptes que te puedan hacer sentar en el banco, que entiendas que si no estás al 100% puede ingresar otro en tu lugar y dar todo por la camiseta como vos lo hiciste.

En serio Poroto, quiero que sigas siendo el ídolo, la leyenda y ese jugador del que vamos a transmitir sus hazañas de generación en generación como pasa con Bianchi, Willington, Chila y tantos otros, quiero poder contar esas historias y que no haya alguien que atrás me acote barbaridades sobre tu persona como está ocurriendo hoy en día, que no hay alguien que me diga: “A ese muerto hay que mandarlo al banco y que no se ponga más la camiseta” o “Ese no quiere a Vélez, no le importa Vélez”, quiero que todo sea como hace unos años y entiendas que a Vélez lo defendés desde el lugar que te toque, sea adentro o afuera de la cancha.

Termino con lágrimas en los ojos estas líneas porque siento que se está muriendo una relación, que se está terminando algo que no quiero que termine. Gracias por todo y por favor, reaccioná de una vez porque este amor está muriendo y no quiero que te conviertas en una mala ex novia que nadie quiere recordar…

Maxi Eze Pardo

maxi@somosvelez.com.ar

@Maxi_Piojo

 

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