UN GRITO AGÓNICO

UN GRITO AGÓNICO

En el global de 180 minutos Vélez y Peñarol no lograron sacarse ventajas, tal vez el “Manya” tuvo una pequeñísima ventaja pero nada que marcara el desequilibrio.

El primer tiempo del encuentro de hoy fue un bodrio donde la pelota voló por los aires sin que nadie supiera tratarla y el espectáculo era lógico por el planteo que ambos equipos mostraron.

En el segundo tiempo Pellegrino empezó a mandar a la cancha a los jugadores que son capaces de hacer la diferencia. De esta forma Vélez comenzó a manejar la pelota y llevar un poco de peligro al campo rival, sobre todo por la inteligencia de Almada para encontrar por donde moverse y lastimar.

Cuando el partido se moría e iban a definir por penales se juntaron los Rickys, Álvarez metió el centro al área y la pelota fue a la posición de Centurión que cayó por un empujón del defensor uruguayo; Rodrigues de Souza señaló el punto del penal, Thiago tomó la pelota y repitió lo hecho frente a Aucas, de derecha al palo izquierdo del arquero y la clasificación en la mano. Quedaba poco tiempo y en la jugada siguiente -para dar un poco de emoción- el árbitro cobró penal a favor de Peñarol aunque la conversión del Cebolla Rodríguez fue inútil ya que el gol de visitante le dio la clasificación al Fortín.

Nos vamos para Colombia de la cabeza.

 

Somos Vélez

@somosvelezok

FOTO AP