20 AÑOS DE UNA OBRA MAESTRA

 

Hoy martes 22 de marzo, se cumplen 20 años, de un partido que quedará por siempre en la memoria de todos los que amamos estos colores.

Cuenta la leyenda que era la tercera fecha del torneo Clausura 1996, un viernes climatológicamente feo, de viento y lluvia, pero con una gran convocatoria de nuestra gente, esperando enfrentar a River.

Esa noche, Vélez formó así:

José Luis Chilavert.

Flavio Zandoná, Roberto Trotta, Mauricio Pellegrino y Raúl Cardozo.

Marcelo Herrera, Marcelo Gómez, Christian Bassedas (Martin Posse) y Fernando Pandolfi.

Patricio Camps (Carlos Compagnucci) y José Flores (Sebastián Méndez).

DT: Carlos Bianchi.

River: Burgos; Lombardi, Ayala, Gómez y Rivarola; Almeyda, Astrada, Cedres y Ortega; Amato y Francescoli. DT: Ramón Díaz.

Arbitro: Carlos Mastrangelo.

Y empezó complicada la noche, ya que cerca del final del primer tiempo, un remate de Juan Gómez, ponía el 1-0 para la visita y así finalizaba la etapa inicial.

Pero Vélez arranco como una tromba en el complemento, y bien temprano nomas, vino el centro de Bassedas por la izquierda que derivo en el cabezazo de Pandolfi bajo el arco, para poner el 1-1 y a partir de ahí a buscar el triunfo.

Pero hubo un momento en que todo se paralizo: Esa falta de Francescoli a Cardozo, ese momento en que Bassedas apoya la pelota en el césped, con Pellegrino cerca, y ahí apareció EL. En esa corrida desde su arco, con la jugada en su mente y la vista en Burgos, ese grito al árbitro, diciéndole “agáchese o lo mato” como el mismo Chila recordara como anécdota en el video del Centenario, y el zurdazo que quedará inmortal.

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La pelota, cual meteorito brillante, que viaja por el aire de esa noche lluviosa y como que de golpe…zas!!! Cayó dentro del arco del desesperado Burgos, quien quedo dentro del arco. Y la explosión de alegría de la gente, la corrida loca de José Luis, con todos los compañeros corriéndolo para abrazarlo y EL tirándose de cabeza al piso, esa montaña con todos arriba suyo, para festejar semejante obra de arte. Simplemente un gol INOLVIDABLE, que recorrió el planeta. Todos éramos testigo de un momento HISTÓRICO.

Quien escribe, que esa noche estaba en la platea norte, no pudo evitar derramar lágrimas de emoción y agarrarse la cabeza, incrédulo, como no creyendo haber visto esto.

Quedará para la anécdota, el empate parcial de Crespo y después el festejadisimo cabezazo de Popeye Herrera sobre la hora, para ponerle la frutilla al postre de una noche mágica.

Y que habiendo pasado ya 20 años de ese 22 de marzo de 1996, se recordara por siempre y para la eternidad; no solo el gran partido, si no también ese zurdazo a la gloria, del IDOLO MAS GRANDE DE LA HISTORIA DEL CLUB (según mi modestísima opinión) y su obra de arte inmortal.

 

YO LO VIVÍ, YO LO RECUERDO.

Martín Gabriel Acuña

martin@somosvelez.com.ar

@gordo11875

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